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Tratamientos antiguos para prolongar la vida (Parte 2)

09/08/2009 16:48 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

¿Transplante de testículos para el anti-envejecimiento? ¿Extracto de testículos de cobaya para el rejuvenecimiento corporal? Estas fueron técnicas aplicadas por científicos en el siglo XIX. Conozca los resultados a continuación

Si se mostraron sorprendidos con la nota anterior acerca de las teorías científicas de anti-envejecimiento esgrimidas por científicos del siglo XIX que recomendaban el acortamiento quirúrgico de los intestinos y el consumo de bacterias consideradas beneficiosas para el organismo, esperen a leer el siguiente artículo:

Los estudios sobre longevidad y envejecimiento se enfocaron (después de los fallidos intentos explicados anteriormente) desde un punto de vista muy distinto, por obra de otra personalidad de gran prestigio profesional. Brown-Sequard, francés nacido en 1817, había sido profesor e investigador en fisiología, destacando sus estudios sobre el sistema nervioso y el papel biológico de las glándulas suprarrenales.

A los 70 años, Brown-Sequard estaba muy preocupado de su envejecimiento, controlando periódicamente sus constantes vitales, entre ellas la fuerza muscular mediante un dinamómetro. Partió de la suposición, antes indicada, de que el decaimiento sexual era el inicio del decaimiento orgánico general y que si se revertía el primero, se obtendría un rejuvenecimiento corporal. Para ello preparó un extracto de testículos de cobaya (cuy o conejillo de indias) que se fue inyectando subcutáneamente.

A la tercera inyección se sintió notablemente rejuvenecido, como él mismo contó, subió las escaleras de su laboratorio de dos en dos y objetivó el aumento de su fuerza muscular con su inseparable dinamómetro. Pocos días después de completado el tratamiento, el 1 de junio de 1889, expuso su descubrimiento en una sesión de la Societé de Biologie de Paris.

Su comunicación produjo expectación, pues fue mezcla de exposición científica y de relato periodístico, ya que en su declaración de rejuvenecimiento incluyó que tras las inyecciones había podido "visitar" (delicada forma de declaración) a su joven esposa. Las reacciones a la declaración de Brown-Sequard fueron de muy diverso signo, desde los partidarios, que incluso propusieron una suscripción pública para crearle un Instituto de Rejuvenecimiento, hasta los detractores de todo tipo, científicos o periodistas sensacionalistas.

Voronoff comprobó que la extirpación de los testículos producía un decaimiento físico en todo comparable al cuadro del envejecimiento

Sin embargo, la polémica Brown-Sequard dejó de tener interés al aparecer otra técnica de tratamiento del envejecimiento: la cirugía. Y el protagonista fue un cirujano ruso, afincado en Francia: Serge Voronoff, quien había tenido una vida aventurera, entre otras actividades, fue médico personal de Abbas II, jedive de Egipto y entre sus funciones estaba el cuidado médico de los eunucos que custodiaban los harenes.

Voronoff comprobó que la extirpación de los testículos producía un decaimiento físico en todo comparable al cuadro del envejecimiento.

De ahí que considerara que el transplante de un testículo funcionante podría ser un tratamiento adecuado para el envejecimiento en general. De vuelta a Francia, quiso poner en práctica sus ideas, pero el problema fundamental era disponer de un donante humano. Tras numerosos intentos (recalcaba que sólo pedía un testículo), se convenció de la imposibilidad de su obtención regular y decidió utilizar testículos provenientes del animal más cercano al hombre: los monos antropoides.

De este modo, el 13 de junio de 1920 realizó el primer transplante testicular del mono al hombre y con un montaje publicitario espectacular, durante los 2 años siguientes realizó 162 operaciones de transplante testicular. Pero un incidente no controlado marcó el fin del sistema: los monos africanos de las últimas remesas, según se comprobó posteriormente, estaban infectados de sífilis, con lo que se transmitió la enfermedad al receptor, en un momento en que no había tratamientos eficaces para controlar esta enfermedad.

Este hecho supuso, no sólo el descrédito del método de Voronoff, sino el descrédito general de todo el que hablara de tratamientos antienvejecimiento.

Información tomada del libro “Cómo vivir cien años”, del Dr. Rafael Velasco Terán.

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Sobre esta noticia

Autor:
Ángel Juez (84 noticias)
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Reportaje
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