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Preso por opinar

11/04/2010 09:11 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Varios intelectuales y periodistas han sucumbido al encanto de las promesas autoritarias

La dictadura cubana está perdiendo el encanto revolucionario. Muchos intelectuales de izquierda, en Latinoamérica y Europa, les han reprochado a los hermanos Castro la privación de la libertad de más de un centenar de disidentes políticos y el acoso de la policía comunista a las humildes madres de quienes purgan delitos políticos en mazmorras castristas. Estos camaradas han encontrado que les resulta difícil elogiar el modelo cubano, en medio de tantas violaciones y restricciones a los más elementales derechos humanos, entre ellos, el derecho a opinar y a criticar al Gobierno.

La reciente prisión de dos políticos de oposición y la retención del dueño de Globovisión, le han colocado a Chávez en una situación complicada. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos le ha llamado la atención. Algunos socialistas del Siglo XXI de la región andina no han justificado la persecución de esos políticos y comunicadores. Se han mantenido en silencio, al considerar que Chávez ha ido más allá de lo tolerable.

Al dueño de Globovisión se le retuvo en una comandancia policial por haber dicho que el Gobierno venezolano violaba las libertades. A los dos políticos se les envió a prisión, donde podrían permanecer hasta 16 años, por haber señalado que el Gobierno tenía vínculos con grupos narcoguerrilleros y terroristas.

En Cuba y en Venezuela es peligroso hablar del Gobierno. Criticarlo es un delito. ¿Por qué llegaron a esta situación estos dos países?.

Entre otras razones, porque, en el inicio mismo de los regímenes castrista y chavista, los intelectuales de la libertad sucumbieron ante los encantos del cambio revolucionario o, simplemente, fueron aplastados.

Cuando Fidel bajó de Sierra Maestra e ingresó a la Habana, a finales de los años cincuenta, contó con el beneplácito de innumerables intelectuales decepcionados con Batista. Una actitud parecida demostraron varios intelectuales venezolanos, en 1999, cuando el coronel prometió que acabaría con la “partidocracia corrupta”.

Palacio creyó en la revolución ciudadana, ahora es una de sus víctimas

Hitler, al comenzar su Gobierno, entre 1933 y 1934, también fue aclamado por un sector importante de la intelectualidad alemana. El filósofo Martin Heidegger, en el famoso “Discurso del Rectorado”, sobre la autoafirmación de la Universidad Alemana, llegó a venerar al Fuhrer como el motor del cambio. Karl Mannheim, eminente sociólogo judío, desde su exilio en Londres, sorprendió al mundo cuando dijo que le gustaba Hitler no por su política sino por el hecho de que era un hombre íntegro, serio, de una sola pieza.

Con el paso del tiempo, tanto en Alemania como en Cuba y en Venezuela, se retractó la mayoría de intelectuales que aplaudió el advenimiento de los “líderes fuertes”. Sin embargo, su arrepentimiento llegó demasiado tarde. Cuando se hizo pública su inconformidad con los dictadores ya se habían aprobado todas las leyes que se necesitaban para silenciar a los intelectuales críticos.

En el Ecuador, con la entrada en vigor del veto presidencial a la Ley de Participación, los medios de comunicación privados ecuatorianos, por su nueva condición de “prestadores de un servicio público”, estarán sometidos a procesos políticos de rendición de cuentas. Los intelectuales reverentes con Carondelet, que han apoyado la medida legislativa, todavía no se han percatado que, después, ellos serán las primeras víctimas de sus libres opiniones.

Al columnista guayaquileño, Emilio Palacio, esta desgracia ya le ocurrió Fue uno de los artífices intelectuales del triunfo de la revolución ciudadana, el 2006. Se convirtió en la pluma del socialismo del siglo XXI para deslegitimar a la “partidocracia”. Se arrepintió y se distanció del proyecto revolucionario a mediados del 2007. Se volvió crítico del Gobierno. Y, el 26 de enero del 2010, fue condenado a 3 años de prisión por haber “opinado” acerca de un prominente funcionario público.


Sobre esta noticia

Autor:
Luis Fernando Torres (78 noticias)
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Tipo:
Opinión
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