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Luna de miel

29/05/2017 11:11 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Se estrenó un nuevo modelo de liderazgo que ofreció eliminar las diatribas sabatinas, administrar con austeridad las arcas fiscales, mantener el esquema de economía dolarizada y dialogar con los opositores. Es decir, Moreno prometió matar su genética correísta

Ecuador vive un momento de tregua política. Después del balotaje de abril, un nuevo oficialismo se perfila a partir del gobierno presidido por Lenin Moreno. Terminada la década de agresividad, de persecución y de resentimientos, se estrenó un nuevo modelo de liderazgo que ofreció eliminar las diatribas sabatinas pagadas con dinero público, administrar con austeridad las arcas fiscales, mantener el esquema de economía dolarizada y dialogar con los actores que ofrezcan criterios diversos. Es decir, Moreno prometió matar su genética correísta

El estreno de un nuevo gobierno trae una época de incertidumbre política. En circunstancias como estas, los actores públicos generalmente observan con expectativa al naciente régimen y ofrecen su cooperación en etapas tempranas de su administración. Este fenómeno es denominado por los autores como “luna de miel”. A este romance entre el régimen de Moreno y la sociedad crítica se añade que el discurso de posesión incorporó elementos narrativos que alivian las tensiones de los empresarios frente a la economía, del periodismo frente a la libertad de expresión, de los líderes sociales frente a sus demandas sectoriales, de los representantes políticos frente a sus funciones o de la ciudadanía frente a su cotidianidad. Moreno aprovechó hábilmente su discurso para, al parecer, dar por clausurado el correísmo y para prometer el principio de un nuevo ciclo.

En su discurso, salvo para referirse al ex presidente Rafael Correa, nunca mencionó a la Revolución Ciudadana. Con su estilo de orador motivacional marcó distancias con la herencia de su sucesor y se comprometió a gobernar de tal forma que, al cumplir con sus ofertas, pronto se vea obligado a derogar los mecanismos propios de la década autoritaria.  

Para respetar la separación de poderes, Moreno deberá iniciar una reorganización judicial que despida a los jueces incondicionales a su sucesor, que prohíba el uso político de la justicia para perseguir a los críticos, y que permita incorporar a profesionales probos que devuelvan la reputación a la actividad jurisdiccional.

Para sostener la dolarización deberá conseguir la derogatoria a la ley monetaria que incorpora el dinero electrónico como moneda paralela, así como disponer la eliminación gradual de las restricciones arancelarias a las inversiones extranjeras y la declaración de un solo sistema tributario que provea de seguridad jurídica a consumidores y empresarios.

A este romance entre el régimen de Moreno y la sociedad crítica se añade que el discurso de posesión incorporó elementos narrativos que alivian las tensiones

Para respetar los criterios diversos e incluirlos en las decisiones públicas, el primer mandatario deberá derogar la ley de comunicación, archivar la ley de odio presentada por Correa, eliminar los aparatos de acoso cibernético y de espionaje a los opositores, así como prohibir toda forma de dispendio de los recursos públicos en propagandas y en las mal llamadas rendiciones de cuentas. Esto servirá para evitar el uso doloso de los bienes del estado utilizados en campañas políticas de anticipación tramposa. Lo mismo se diría de los mítines, movilizaciones, fiestas, comidas, karaokes y más tonterías que han ridiculizado la solemnidad de los suelos del palacio de gobierno y de un mandatario que confundió carisma con estupidez.

Para recuperar el crédito en su palabra, el presidente Moreno deberá ordenar un auditaría integral de toda la deuda interna y externa, contraída por su sucesor con el Banco Central y con el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, así como con la banca pública china y otros organismo internacionales, para restituir los dineros provenientes del encaje bancario, el aporte estatal a las pensiones jubilares de los afiliados y transparentar las condiciones contractuales de la deuda externa, las tasas de interés y los plazos.

Para luchar en contra de la corrupción el presidente Moreno deberá prescindir, investigar y conseguir la destitución de sus funcionarios subalternos, si los hubiera, que deben al país una explicación sobre la gestión de los sectores estratégicos y sobre las cuestionadas inversiones en el programa de cambio de la matriz productiva, y que aparecieran involucrados en los recientes escándalos de corrupción por los millonarios sobornos provenientes de Odebrecht y Caminosca. El funcionario electo, por importante que fuera, y que resultara culpable, deberá devolver lo robado y pagar con la cárcel.

Pero, cuando pase este momento de romance político ¿el presidente Moreno tendrá la autoridad suficiente para cumplir con estas promesas y sepultar a su padre ideológico? Algunos tenemos ciertas dudas.

@ghidalgoandrade


Sobre esta noticia

Autor:
Gabriel Hidalgo Andrade (241 noticias)
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685
Tipo:
Opinión
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