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¿Los honestos somos más?

29/06/2015 01:51 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La agresiva contestación a la crítica y el permanente bloqueo a la fiscalización, hacen imposible una calificación favorable en materia de lucha contra la corrupción

“Los honestos somos más” es otra de las estrategias publicitarias del gobierno pagadas con dinero público. Como en los inicios del conservadurismo republicano en donde la política se manifestaba en los púlpitos, en la nueva política carismática la administración del poder recupera lo más depurado del periodo europeo entreguerras: la propaganda.

El discurso moralizante de esta época y el moderno coaching se mezclan para introducir la idea inexpugnable de que “los honestos son ellos”. Los demás, o nos sumamos o “no somos honestos”. Lo mismo sucede con la campaña publicitaria “somos gente buena”.

Las campañas publicitarias y las réplicas difundidas en cadenas nacionales, ambas financiadas con dinero público, se promocionan transmitiendo la idea contante de que existe una marcada distinción entre los ciudadanos "buenos" y "honestos" que apoyan al gobierno, y los opositores que dañan "perversamente" la imagen inmaculada del régimen. Dos bandos, claramente identificados y en constante disputa. La lucha entre el bien y el mal.  

Esto es típico del populismo clásico. Basta ver la propaganda del gobierno que busca promocionar una supuesta incorruptibilidad en la administración pública puesta en duda precisamente por la organización germana Transparencia Internacional (TI). (Ver la campaña Los Honestos Somos Más y la réplica del régimen a Transparencia Internacional)

Dos bandos, claramente identificados y en constante disputa. La lucha entre el bien y el mal

     

Todos los años la TI publica un reporte de percepción de la corrupción en más de 174 países en el mundo. En todos estos se aplican idénticas fórmulas metodológicas para consultar a los usuarios de la administración pública sobre los servicios recibidos. La fiabilidad de la encuesta es muy alta porque objetivamente es difícil etiquetar como deshonesto un acto que en otras partes es aceptado, pero eso sí lo puede calificar el usuario del servicio en el lugar donde se aplica la consulta. La TI tiene como principal objetivo difundir estos reportes como parte de la lucha contra la corrupción en todo el mundo.

Los resultados reflejan que sobre la base de 100 puntos Dinamarca, Finlandia y Nueva Zelanda son los países más transparentes del globo. En Sudamérica los países con mayores índices de transparencia son Chile y Uruguay con 72 puntos en ambos casos. Se entiende que sea así porque en los dos países las democracias son de notable calidad. Eso significa que en estos existe un verdadero esfuerzo de separación de poderes, partidos políticos estables que se turnan en la administración del poder, fiscalización de los actos de gobierno, libertad de expresión, independencia de los medios de comunicación, sociedad civil activa y permanentemente movilizada, etc. Con estas características se crean las condiciones para transparentar la información pública, sancionar a los deshonestos, destinar adecuadamente los recursos públicos y generar condiciones de equidad en el acceso a los servicios básicos.

Ecuador se ubica en el puesto 118 con 32 puntos. Su puntaje es menos de la mitad del alcanzado por Chile y Uruguay, las democracias más sólidas del subcontinente. Esto significa que el sistema de partidos, la separación de poderes, la transparencia en la administración, el destino de los recursos públicos, la libertad de prensa, la participación ciudadana son materias perdidas para este gobierno cuyo principal juez son los propios ciudadanos que fueron encuestados anónimamente por la organización.

La respuesta del régimen, como siempre, acumula un florido discurso de insultos. En lugar de introducir mejoras, difunden propagandas que intentan maquillar hechos que hoy no tienen duda. La falta de canales de expresión ciudadana, la agresiva contestación a la crítica, el permanente bloqueo a la fiscalización, hacen imposible una calificación favorable en materia de lucha contra la corrupción en un país en donde las debilidades de la administración y del administrador intentan ser tapados con propaganda.

La respuesta del régimen, como siempre, acumula un florido discurso de insultos

@ghidalgoandrade

 

* Este trabajo fue publicado previamente como “¿Los honestos somos más?” en el Diario La Hora (2012-12-09). Disponible aquí


Sobre esta noticia

Autor:
Gabriel Hidalgo Andrade (194 noticias)
Visitas:
454
Tipo:
Opinión
Licencia:
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