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La violencia policial

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10/06/2020 05:31 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Para hablar de violencia policial hay que situarse en el concepto de la represión y la represión es (o al menos debería ser) monopolio del Estado desde tiempos inmemoriales, es la raíz misma del Estado

La policía la ejerce el Estado desde sus orígenes en cualquier lugar del planeta, luego no estamos ante algo nuevo, desconocido o que sea difícil de entender.

Su objetivo es la vigilancia y la represión de cualquier delito, de los delitos tenemos noticias desde antes del Código de Hanmurabi en el siglo XVIII antes de la era común.

El Código de Hanmurabi, marca un antes y un después ya que es la primera “ley escrita en piedra” y con ella, por cierto también aparece la presunción de inocencia.

Pero no es hasta el año 494 antes de la era común en la República de Roma, donde nace una especie de policía bajo la forma de los “ediles”, que eran principalmente vigilantes de los edificios públicos y recaudadores de impuestos uno para cada clase: curules y plebeyos.

Con la caída del Imperio Romano cada Estado-Nación tendrá su versión particular de la policía hasta bien entrada la edad moderna.

La policía, que viene del griego “polis”, la ejercían de forma generalizada los soldados al servicio del Rey o el señor de turno, sobre todo durante la edad media.

Con la edad moderna aparecieron los primeros cuerpos de policía en Europa, que fueron trasladados a América, donde se implantó un modelo de policía local a cargo de las comunidades, de ahí el concepto de Sheriff, Marshall, Alguacil, Comisario, Prefecto, etc., etc..

Ya que la policía no se corresponde con el “Auctoritas” (autoridad social) sino con el “Potestas” que si bien corresponde a los jueces, también se aplica a los “ediles” en ausencia de estos, los jefes de policía los designa la autoridad local emanada de las urnas.

No vamos a entrar en este tema, pero en los EE.UU, y otros países, a los jueces también los elegían los ciudadanos por votación, ya que forma parte del “Potestas” del derecho romano y no de su “Auctoritas”.

Una vez determinado a grosso modo el origen histórico y legal de la policía, hay que situarse en el momento actual de la historia.

En casi todo el planeta, actualmente policía es cualquier cuerpo armado, dotado de la autoridad delegada del Estado y destinado en teoría a proteger a la población y garantizar el cumplimiento de las leyes.

Fíjese que he dicho cuerpo armado que no militarizado, porque otra cosa son los cuerpos especiales y militarizados, que se han sacado de la manga muchos países al amparo de la policía.

El problema de la policía surge de los orígenes de sus “mandos” ya que estos mandos son designados por los gobiernos, así que un gobierno que está en manos de un grupo político racista, tiende a colocar al frente de su policía a un policía racista.

Un gobierno, fascista coloca a un fascista al frente de la policía y así sucesivamente.

El cumplimiento de la ley por parte de la policía es vulnerado en todos los países sin excepciones conocidas.

Para muchos policías la represión de los ciudadanos se ha convertido en una orgía de sangre sin temor al castigo y con absoluto desprecio a la censura

Sería tópico decir que hay excepciones y que la mayoría es gente honrada y cabal, pero los hechos hablan por sí mismos.

Para evitar abusos policiales de forma individualizada, en algunos países modernos y democrático, se impuso desde hace poco tiempo el que los agentes de policía pudieran ser identificados de forma individual con un número de identificación, el cual están obligados a facilitar a los ciudadanos.

Pero en muchos países no se cumple esta condición y en otros tantos, son los mismos agentes los que ocultan su número de identificación, sin que la autoridad judicial medie para poner coto a estas infracciones creciendo la indignación de los ciudadanos.

Así pues los que deben ser los primeros en cumplir con la Ley, son los primeros en violarla, por lo tanto no es de extrañar que los ciudadanos profesen un alto grado de desafección hacia la policía.

Fíjese el agudo lector que no estoy hablando de ningún país en concreto y que estas prácticas generalizadas son más frecuentes curiosamente en países en los cuales sus gobernantes se llenan la boca a la hora de hablar de Derechos Humanos.

Fíjese también mi querido lector, que son los fascistas y los amigos de las dictaduras, los que abren más la boca a la hora de defender a la policía cuando actúa de forma desproporcionada e ilegal y fíjese que los policías violentos suelen estar vinculados a organizaciones similares.

Hace décadas que no se ha vuelto a hablar de los ejemplares “Bobbies” ingleses, esos que se tomaban por los brazos para contener a los manifestantes sin hacer uso de la violencia, entre otras cosas porque no llevaban armas.

Hoy en día Scotland Yard, es una policía como otra cualquiera al haber creado cuerpos armados (AFO) que patrullan las calles e intervienen en manifestaciones y eso es precisamente lo que debe preocuparnos.

La violencia policial se ha generalizado en el planeta y se ha convertido en una constante que merece una seria reflexión.

La impunidad con la que agrede la policía a un ciudadano, es un delito grave y estamos haciendo oídos sordos a las demandas de los manifestantes y no manifestantes que son víctimas de la violencia policial, en todo el planeta.

Muchos países del mundo que antes tenían policías locales sin armas, ha decidido hace tiempo armar a sus agentes, incluso han creado grupos especiales dotados con armas de guerra.

La reflexión sobre la violencia policial y la presencia de armas en la calle es cada vez más preocupante, porque las armas conducen a la violencia y la violencia conduce a más violencia.

Los cuerpos de policía son un semillero de gentes frustradas, violentas, machistas y fascistas, son el nido en que se crían los vigilantes y otros desechos de la sociedad que se amparan en la violencia que le concede una gorra y una pistola para saberse algo en una sociedad que de otra forma los rechazaría.

Es imprescindible seleccionar de forma adecuada, controlar sistemática y permanentemente a los cuerpos represivos del Estado y obligarlos a rendir cuentas ante el parlamento, para acabar con esta lacra que amenaza a la especie humana y que no es otra cosa que la violencia incontrolada que proviene del Estado.

 

@ordosgonzalo

 

 

gonzalo  alvarez-lago   garcia-teixeiro


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