Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Marco Tulio Soto V. escriba una noticia?

El fulano desacato de la Asamblea Nacional

19/01/2017 09:20 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Hay una opinión generalizada en torno a la Asamblea Nacional, se cree está impedida de ejercer sus funciones constitucionales por el decreto de desacato que dictó el Tribunal Supremo de Justicia, lo cual constituye una violación a la autonomía e independencia del parlamento venezolano

La Asamblea Nacional es conforme a la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de 1999, la expresión orgánica del Poder Legislativo Nacional, y el constituyente la desarrolla como la primera división horizontal del Poder Público Nacional, atribuyéndole autonomía plena en su actuación con respecto a los demás poderes, aunado al hecho cierto de ser un cuerpo que aglutina la representación de todas las expresiones políticas del país.

Sin embargo, en los planos actuales se cree que la Asamblea Nacional está imposibilitada de cumplir con las funciones atribuidas por la carta magna, puesto que el Tribunal Supremo de Justicia, en Sala Constitucional, ha señalado que se “encuentra en desacato”, y por ende, las decisiones que de ella emanen carecerían de validez y eficacia jurídica, al estar viciadas de nulidad absoluta, a tal punto de desconocer la designación de su directiva actual.

Si bien es cierto, el Tribunal Supremo de Justicia, pero en Sala Plena (Art. 335 CRBV, 1999), es el último interprete de la constitución, eso no lo faculta a inhabilitar de hecho y de derecho las actuaciones de otro poder público, que al igual que éste, goza de autonomía e independencia frente a las demás instituciones del Estado, puesto que al desconocer toda decisión de la Asamblea Nacional está anulándola totalmente, obviando que fueron electos sus diputados directamente por sufragio popular, contando además con una legitimidad importante por las altas tasas de participación con que contaron dichos comicios.

No cabe duda que el Tribunal Supremo de Justicia tiene la competencia de declarar la nulidad de las leyes y demás actos que sean contrarios a la constitución, pero al decretar un “desacato permanente” que imposibilite el normal funcionamiento de este órgano del Estado, genera un exceso en el ejercicio sus atribuciones, y violenta la autonomía del parlamento venezolano, convirtiéndose el máximo tribunal del país en un operador político al servicio del Gobierno Nacional.

Cabe destacar que la decisión de mantener a los diputados de Amazonas fue testaruda y restó posibilidades de que la Asamblea Nacional pudiera efectivamente superar la paralización inducida que le ocasionó el Poder Judicial, pero ello tampoco pudiera derivar en la supresión de sus competencias constitucionales como: designar su directiva, evaluar la memoria y cuenta del Presidente de la República y continuar con sus sesiones válidamente, porque sería admitir que la Sala Constitucional es un supra poder que controla políticamente a los demás órganos y entes del Estado, tal y como se advirtió en 1999, que podía suceder con la triste redacción de los constituyentes en los artículos sobre la organización y funcionamiento de la Sala Plena y las demás salas del Tribunal Supremo.

Más sobre

No obstante, es tarea de la Asamblea Nacional no claudicar, hemos visto que las sesiones materialmente no han iniciado, no se ha debatido proyecto de ley en el seno del parlamento y las comisiones no se han organizado estructuralmente, cuando por el contrario, ya Nicolás Maduro volvió a cambiar de sillas a sus ministros, y nombró nuevo Vice-Presidente, ubicando a una figura más radical y protagonista, el exgobernador de Aragua, Tareck El Aissami, quien ofensivamente representa poca posibilidad de encuentro entre el oficialismo y la oposición.

Aunado a ello, una Asamblea Nacional cohesionada, activa y funcionando, debe retomar la agenda internacional, la actividad ante la Organización de Estados Americanos debe reafirmarse; las denuncias ante UNASUR surtieron efectos importantes, llegando a tal punto de obligar al gobierno a un diálogo; una importante voz ante el MERCOSUR puede producir que se siga debatiendo el caso Venezolano, aun y estemos “inactivos” como Estado; así como la constante visita a los solidarios lideres de Perú y Chile, quienes han protestado ante la gran cantidad de presos políticos que aun mantiene este gobierno.

En resumen, el Poder Legislativo debe asumir su autonomía, y seguir funcionando activamente, porque aceptar el impuesto desacato sería someterse a la voluntad política del gobierno nacional, que opera a través del Tribunal Supremo de Justicia, cuyos magistrados tienen una marcada cercanía con el oficialismo, hasta llegando al punto algunos de votar por sí mismos en la Asamblea Nacional anterior para auto-elegirse como miembros del Tribunal, situación que en cualquier Estado de Derecho del mundo, solo con su evidente denuncia hubiere sido anulada por burda e incoherente.

Aprovecho las líneas para continuar nuevamente haciendo un llamado a mantener el venezolanismo, el país no es culpable de lo vivido, no es Venezuela como conjunto, hoy una mayoría que se contó en urnas en el 2015 decidió cambiar de rumbo, no nos desesperemos, se necesita gente buena para reconstruir lo destruido, sigamos apostando por nosotros, por lo nuestro, esta nación tiene futuro, pero se requiere de sus nacionales para materializarlo.  

Marco Tulio Soto Villalobos

@marcotuliosoto


Sobre esta noticia

Autor:
Marco Tulio Soto V. (14 noticias)
Visitas:
2373
Tipo:
Opinión
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.