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El último correista

19/01/2018 22:26 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Pero ese pueblo que hoy contesta con actitud desafiante será el que lleve sobre sus hombros la responsabilidad histórica de proscribir para siempre a los autoritarios. Su última palabra será la expresada en la consulta popular

El último correista es Rafael Correa. El aliancismo ahora es morenista y lo que queda de la década autoritaria es defendida cada vez por menos gente.

Pero Correa es una persona impulsiva, vengativa y vanidosa. Ahora sin partido y sin autoridad debe estar pensando sus posibilidades para volver al poder y satisfacer su obsesión por el desagravio. Si antes se creía que su pedantería le impediría participar por un cargo inferior, si mantiene sus ínfulas de grandeza imperial, volverá a la política como sea. Entonces, su única opción parece ser convertirse en legislador. Querrá volver para fiscalizar esta nueva etapa del aliancismo, en donde ya no goza de autoridad u obediencia.

La aventura de la venganza parece que va en serio. No se explica su desesperación por regresar a participar en una campaña donde tiene el lugar de la insignificancia. Eso de “quemar las suelas” iba en serio.

Pero es más de lo mismo de siempre. El hombre, subido en un camión, hablando desde las alturas de la sabiduría insondable a un pueblo que ni lo regresa a ver. Entonces se enfurece, lanza amenazas y gritos con un megáfono, rodeado de guardas espaldas para evitar que le tiren desperdicios en la cara como ya sucedió en Quito, en Santo Domingo o en El Guabo.

Pero se lo ve cansado, angustiado y derrotado. Ya no es lo mismo hacer esto desde la poquedad que desde el poder.  Se lo ve desesperado por conseguir entrevistas en los mismos medios que antes arrolló arbitrariamente. Pero hoy ni en los medios públicos que fundó lo toman en cuenta. Eso quiere decir que hasta los periodistas que estaban obligados a entrevistarlo en los medios públicos hoy lo repudian.   

Se lo ve humillado. Ya no asiste a los medios a su antojo, en donde podía imponer hasta la lista de preguntas que le harían. Pero aun así, el expresidente y sus acólitos no han aprendido nada sobre la humildad.  

Correa es el último correista, porque hasta quienes hoy lo defienden con el tiempo lo dejarán. Harán con Correa lo que ya hicieron con Jorge Glas

Al lugar a donde va lo abuchean, pero reacciona como siempre, sintiéndose impune, y dando órdenes de agresividad paramilitar a unos orangutanes lombrosianos disfrazados de guardaespaldas, para que reduzcan a trompones a los ciudadanos que gritan en su contra y que poco después están arrojando sangre desde las entrañas por la violenta arremetida. Las redes sociales están plagadas de confirmaciones videográficas.

Sus devotos lo quieren de regreso en la ONU, en CNN, en Telesur, vociferando, vomitando amenazas, con sus ojos saltando de sus orbitas de la rabia, para poder aplaudirlo y sentirse más embriagados por su liderazgo neandertal. Ya no queda de eso ni las pisadas. Entra a un mercado, se sienta a comer en el piso, quiere llamar la atención, pocos se la prestan, ya no hay cámaras para actuar ni público para fingir un espectáculo de amor por su pueblo. Ya no hay público, espectáculo, ni pueblo. Son ellos solos, con su desesperación.

Lo único que les queda es el autoengaño. Se consolarán repitiendo lo mismo hasta el cansancio. Que la derecha, que la oligarquía, que la banca. Les queda mentirse la fábula antidemocrática de que él es el único dueño del poder y el auténtico predestinado para gobernar eternamente. Y claro, quien lo haga después de él será siempre un traidor. La fiebre de la abstinencia les está produciendo alucinaciones.

Pero ese pueblo que hoy contesta con actitud desafiante será el que lleve sobre sus hombros la responsabilidad histórica de proscribir para siempre a los autoritarios. Su última palabra será la expresada en la consulta popular.

Correa es el último correista, porque hasta quienes hoy lo defienden con el tiempo lo dejarán. Es el mismo libreto, con los mismos devotos. Harán con Correa lo que ya hicieron con Jorge Glas.  

Al lugar a donde va lo abuchean, pero reacciona como siempre, sintiéndose impune, y dando órdenes de agresividad paramilitar

@ghidalgoandrade 


Sobre esta noticia

Autor:
Gabriel Hidalgo Andrade (281 noticias)
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Tipo:
Opinión
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