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Barack Obama, guerrero reticente, de regreso en Irak

09/08/2014 09:15 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

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Fue elegido con la promesa de retirar las tropas estadounidenses de Irak, y lo hizo: al lanzar ahora ataques aéreos para detener la "barbarie" de los yihadistas, Barack Obama reabre, con evidente reticencia y sin saber hasta dónde, un capítulo que suponía cerrado.

Quien a finales de 2011 se congratulaba por haber dejado, tras casi nueve años de ocupación, "un Estado soberano, estable", se convierte, de hecho, en el cuarto presidente estadounidense consecutivo en emprender una acción militar en Irak, después de George H.W. Bush, Bill Clinton y George W. Bush.

Durante una intervención solemne el jueves por la noche en la Casa Blanca, el presidente estadounidense hizo referencia al espectro de un "genocidio" para explicar su decisión de ayudar a decenas de miles de cristianos y miembros de la minoría yazidi amenazados de muerte por los yihadistas ultra-radicales del grupo Estado Islámico (EI).

Según un alto funcionario estadounidense, Estados Unidos no se involucrará en una "campaña prolongada". "Como comandante en jefe (de las Fuerzas Armadas), no permitiré que Estados Unidos sea arrastrado a una nueva guerra en Irak", insistió Obama.

Pero en el primer día de los ataques es imposible predecir el giro que tomarán los acontecimientos. "Una vez que Estados Unidos emprende una operación como ésta, la situación puede degradarse y habrá presiones crecientes para que los estadounidenses hagan más, una vez que admitieron que existe un problema", destaca Julian Zelizer, profesor de historia en la Universidad de Princeton. "Es posible que su promesa sobre una operación limitada no se cumpla", advirtió.

Las líneas trazadas por la Casa Blanca -protección de los estadounidenses, ayuda a los civiles acosados- dejan un margen suficientemente amplio a las interpretaciones, lo que impedirá predecir la amplitud -y la duración- de los bombardeos.

Los primeros ataques realizados el jueves tuvieron por blanco una pieza de artillería móvil de EI que había servido para bombardear a las fuerzas kurdas en Erbil, y que por tanto amenazaba, según el Pentágono, al personal estadounidense en la capital de la región autónoma del Kurdistán iraquí.

El portavoz de la Casa Blanca Josh Earnest dijo el viernes a la prensa que "el presidente no ha fijado una fecha específica" para concluir los ataques aéreos en Irak, pero señaló que "un conflicto militar prolongado que incluya el involucramiento estadounidense no está sobre la mesa".

Interrogado sobre las razones que habían llevado a Obama a intervenir en Irak, cuando había decidido no hacerlo en Siria, Earnest destacó que las Fuerzas Armadas estadounidenses responden a una petición del gobierno iraquí. "Es una diferencia grande", afirmó.

- Una "política a medias" -

Frente al desastre humanitario en el terreno, la oposición republicana saludó el anuncio de acciones militares puntuales. Pero al mismo tiempo, reclamó, casi por unanimidad, ir más allá. "Necesitamos un enfoque estratégico, no solamente humanitario", alegaron los senadores republicanos John McCain y Lindsey Graham.

Con la esperanza de que Obama no se quede en "una política a medias", pidieron que se atacara a las tropas de EI y a sus líderes, tanto en Irak como en Siria. "Ninguna de esas acciones debería estar condicionada a la formación de un nuevo gobierno en Bagdad", estimaron.

Para sus detractores, el avance de los yihadistas, que provocó la huida de miles de iraquíes, que intentan llegar al Kurdistán, pone en evidencia los límites de la estrategia de retirada militar de Obama en Oriente Medio.

En particular, le reprochan que no haya negociado un acuerdo para mantener una presencia militar residual en Irak, que habría permitido, según ellos, mantener cierta influencia estadounidense. La Casa Blanca cuestiona la creencia de que un pequeño contingente militar hubiera bastado para contener el tsunami extremista.

Entre su voluntad de no poner a las tropas estadounidenses en el centro del conflicto y las numerosas peticiones de que se involucre resueltamente en la lucha contra los yihadistas, que el jueves tomaron la mayor represa de Irak, al norte de Mosul, Obama se encuentra en una posición muy incómoda.

"Sé que muchos de ustedes están, con razón, preocupados cuando oyen hablar de una acción militar en Irak, aunque sea limitada, como ésta", admitió el jueves por la noche quien se opusiera con vehemencia a la decisión de su predecesor de invadir el país, mientras denunciaba las "guerras estúpidas" y las "guerras impulsivas". "No hay una solución militar estadounidense a la crisis en Irak", insistió, como para convencerse de que no acaba de meter a su país en una guerra de largo aliento.

Según Zelizer, el presidente estadounidense, "guerrero reticente", interviene "de manera dubitativa" en Irak. "La gente lo interpreta de ese modo y él no ha hecho gran cosa para ocultarlo", afirmó.


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Autor:
Redacción Política (31941 noticias)
Fuente:
AFP
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